26 de agosto de 2011

Extrañarte .

Yo te extrañaré, tenlo por seguro. Fueron tantos bellos y malos momentos que vivimos juntas. Los detalles, las pequeñas cosas, lo que parecía no importante, son lo que más invaden mi mente al recordarte.
Ojalá pudiera devolver el tiempo para verte de nuevo, para darte un abrazo y nunca soltarte. Más comprendo que llegó tu tiempo, que Dios te ha llamado para estar a su lado, así él lo quizo. Pero yo nunca pensé que doliera tanto.

Ya no llores por mí. Yo estoy en un lugar lleno de luz, donde existe paz, donde no hay maldad, donde puedo descansar. No llores por mí, es tan bello aquí. Quiero que seas feliz, que te vaya bien y cuando te toque partir, espero verte aquí.

Yo te extrañaré, tenlo por seguro. ¿Cómo pensar que la vida puede terminar en un segundo? La vida es polvo, puede esparcirse en un momento. Nada trajiste, nada te llevarás, sólo lo que había dentro.

15 de agosto de 2011

Esperando.

Se siente tan raro. Sentir que te tengo pero no estas a mi lado. Esperarte y pensar que algo va a funcionar.
Los días se están pasando y mientras voy negando con la cabeza todas las oportunidades que se me presentan sólo por esperarte a tí.
Sin embargo decido ignorar toda aquella inquietud que me recorre por dentro al pensar que me la jugaré por alguien que sólo yo veo.
¿A qué le tengo miedo? A esperar y que no funcione.
Sé que no va a funcionar, pero aún así, te espero.


8 de agosto de 2011

Lo amé ♥.


No aguantofdhdsfjdfhk.

7 de agosto de 2011





Cuidau au au 
que no te enganche zorreando!

Mi vieja crió una idiota de corazón lunático.




Acá me ves. Soy lo que soy, o lo que intento ser. No logro definirme de ninguna manera. Sólo suelo decir que no soy normal, que estoy loca y que me siento especial. Suelo jugar conmigo misma y llego al punto de contradecirme tanto, tanto, hasta no saber lo que pensar. Confío en las personas de la misma manera en que no puedo creer en ellas. Suelo entregar tanto amor como el que no quiero recibir. No llego a terminar de pronunciar "supercalifragilisticoespealidoso", que ya me ilusioné largando cincuenta suspiros seguidos. Suelo caer una y mil veces junto con mis errores, mi orgullo y mi torpeza, y aún así, me acuerdo de memoria cómo hay que levantarse y caminar hacia la salida que siempre se me dificulta encontrar. Una vez amé con el corazón, la misma vez que me lo partieron en dos. Me encariño fácilmente con las personas, pero me cuesta demostrarlo. Me vivo quejando, me vivo mintiendo, me vivo llorando. Lloro como todos, con los ojos llenos de agua salada, pero mis lágrimas son especiales aunque no lo crean... reviven a la gente, las convierten en buenas personas, y les da otra oportunidad. Tengo demasiada imaginación, tanto para imaginar que mis lágrimas pudiesen hacer semejante cosa. No espero nada de la gente, sin embargo dejo todo en ciertas ocaciones, esperando algo de ellas. Me gusta mirarme al espejo y observar mi cara de pony, por unos 5 minutos (leí en alguna parte que si deseas algo con el corazón se te cumple). Lo raro es que no deseo ser más linda, sino que me gustaría ser mejor persona. Odio mi pelo y suelo contradecirme tanto que siempre termino amándolo, como todo lo que logro odiar. Tengo un serio problema con los ponys, un cincuenta porciento de mis chistes se basan en ellos. Miento, ¿quién no? Pero si hay algo que odio con todo mi ser es que me lo hagan a mí. Soy de esas personas que no desea crecer, pero sí formar familia y tener un futuro. Deseo ser alguien. Deseos... hace 9 años que pido el mismo al soplar las velas en mi cumpleaños, detestando tanto el momento de no saber qué hacer o qué cara poner cuando me cantan la famosa canción del "que los cumplas feliz...". Me río de mi para no llorar. Suelo ser egoísta con ciertas cosas y pensar sólo en mí, manteniendo la idea de que soy la última en salvar si se hunde el mundo. Valoro quizá las cosas más pequeñas y suelo ignorar las grandes cosas que hacen por mi. Me dan miedo los payasos, los que se visten de muñecos, los sancos, las arañas, sin motivo alguno. Increíble que le tenga miedo a cosa tan pequeña como una araña, ya que nada se compara con tenerle miedo a la vida. Extraño a mi mamá más de lo que extraña la luna al sol en una larga noche. Extraño su voz, su pelo, su tez, sin embargo no me recuerdo ni su voz, ni su pelo, ni su tez. Perdono fácilmente, pero no olvido... Mentira, sólo me gusta esa frase; la mayoría de las veces que perdono es porque me olvidé el motivo de mi enojo. A veces suelo sentirme una superhéroe cuando sirve algún consejo mio, y una persona común cuando le erro a algún pensamiento. Soy muy desconfiada, porque sé que todo el mundo miente y suelo meter esa excusa siempre para no creer en nadie. Nunca pude saber quiénes son mis amigos realmente, cada uno de ellos lograron desilucionarme demasiado y aún así tengo ganas de seguir llamándolos así. Muchas veces me sentí sola, por el simple hecho de ponerme a pensar eso por las noches, cuando solo me acompaña el silencio. Amo estar sola y me aterra no estar con alguien. Digo no, cuando es sí. Digo mañana, cuando sé que es hoy. Escapo y escapo para no enfrentar ciertas cosas y aún así las termino enfrentando largando suspiros al sentir que no fue tan malo como lo creía. Sé que todo cambia en menos de dos segundos, como mi pierna que hacia dos minutos atrás se mantenía despierta. Amo ser yo, pero me encantaría ser otra persona. Siempre tuve esa envidia sana. Me considero la peor persona del mundo, a la que deberían castigar de por vida y aquella persona especial a la que deberían darle una segunda oportunidad. No creo en las segundas oportunidades. Día a día trato de ser diferente, y lo soy... Demasiado bipolar. Trato de cambiar, de no ser yo. Trato de entender la vida y de seguir día a día lo que queda de ella. Sólo intento ser normal, pero me sale ser así... tan Vicu.

Que noche.

Que capas.

Corazón con patas cortas.

Es cansador darle para delante sin sentirte viva.
Son días que uno camina sólo por el hecho de tener que hacerlo. Y respiras por el mismo motivo, y te cansas por otros ajenos. Sentir que estas despierta pero tu corazón aún no ha logrado escuchar el despertador.
¿Qué te pasa por dentro?
Si no sos completamente feliz, ¿qué es lo que falta?
Esa sonrisa fingida que sale cuando a uno le preguntan "¿Qué pasa?".
Nada, no pasa nada. Sólo me siento decepcionada y no encuentro un motivo por el cual estarlo. De repente te aparecen cien de ellos y los ves pasar por al lado tuyo, pero los ignoras y simplemente respondes: "Nada, no pasa nada".
Algo me falta. No soy yo. No de la manera que deseo serlo.
Y sólo me alejo, me encierro y le susurro al oído a mi corazón que todo pasará.
Pobre iluso, todavía le quedan esperanzas.

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